jueves, 12 de octubre de 2017

La razón y el corazón (Aire de Chaya)



(Foto: Eduardo Amorim)


Se me cruzó una estrellita
la miré,se me perdió
y para colmo de males
me robó el corazón.

Se me cruzó un pensamiento...
solamente se cruzó,
no le dejé que haga nido
por temor a la razón.

La razón y el corazón
hermanos tan diferentes,
¡pucha como puede ser!
viviendo en la misma gente. (bis)


En el pueblo de los indios,
una sola es la razón,
entrelasarce las manos...
mirarse en el corazón.

Y en pueblo de los blancos
cantan la misma canción,
que las cosas son iguales
pero que iguales no son.

La razón y el corazón
hermanos tan diferentes,
¡pucha como puede ser!
viviendo en la misma gente. (bis)

En el pueblo de los bichos,
llamado reino animal,
hasta el tigre entrega el alma
cuando canta algún zorzal .

¡Malaya la diferencia!,
el pensamiento en el hombre
se ha vuelto tan asustado
que mi silencio... no le asombre.

La razón y el corazón
hermanos tan diferentes,
¡pucha como puede ser!
viviendo en la misma gente. (bis)



Fogonera del camino (Milonga fogonera)




Andando por el camino
así encontré esta milonga,
me dijo: "cuando disponga
aquí le ofrezco mis trinos.
Lo veo bien Argentino
y quiero que usted me cante,
mucho su voz no levante,
sea fiel a este destino".

-"Escúcheme atentamente,
milonga bien fogonera,
yo la canto a mi manera,
así respetuosamente.
Quiero que tenga presente
éstas cosas que le digo:
usted estará conmigo,
con su pueblo y con su gente".

"Cuestión de tirar parejo,
seguir el rumbo seguro,
conservar el canto puro
que cantaban nuestros viejos;
siento que estamos muy lejos
de esas cosas que han querido
nuestros mayores que herguidos
nos dejaron sus consejos".

"Ahora le digo, milonga,
que la canto con el alma,
mi corazón está en calma
en la fogonera ronda;
si la noche no se asombra
por éste encuentro paisano
es que estamos entre hermanos
donde el canto se prolonga".

Mensual de campo (Milonga)


Vi'á pisar en el estribo
pa'salirles galopeando,
y poder ir detallando
algún trabajo nativo;
pa'que se mantenga vivo
lo nuestro y tradicional,
le vi'á sacar el bozal
al redomón del saber
y un poco les haré ver
las costumbres del mensual.

En la mañana oscurón
y eso en tiempo de verano
ya se levanta el paisano
enderezando al fogón,
escarba un poco el tizón
que amaneció coloreando
unos cardos le va echando
y deja puesta la pava
va pa'la bomba, se lava,
trae agua y viene chiflando.

Se sienta junto al fogón
prepara el mate y baqueano
vuelca el primer orejano
y se prende al cimarrón,
cuando mateó tranquilón
dice "vamo'a churrasquear",
se levanta pa'cortar
un cacho del asador,
que de la noche anterior
había dejao pa'enyantar.

Llama a los dos ovejeros
pa'darle grasa y costillas,
perros que hacen maravillas
y son fieles compañeros;
divisa pa'los potreros
ya medio quiere aclarar,
el caballo fue a buscar
está un poquito molesto,
lo manea con el cabresto
y así lo puede ensillar.

¡Contentos los ovejeros!
mientras él prende un cigarro,
de remedio pone un tarro
pa'curar unos terneros.
también de abajo'e los cueros,
de alambre, pone un rollito;
agarra el pingo cortito
pa'que no le busque afuera,
deja su rancho tapera
y va cantando bajito.

Va pa'un molino distante
que a la noche quedó abierto,
encuentra el tanque cubierto,
lo cierra y mira el flotante;
muenta y sigue p'adelante
en dirección a un cardal,
siempre mirando el mensual
a lo largo y a lo ancho,
y ve volar un carancho
y es que hay muerto un animal.

Enseguida lo ha garreao
y vayan tomando nota,
le asienta el filo en la bota
que como aceite ha quedao,
prontito queda cuereao
y dobla el cuero enseguida,
pega el pingo la tendida
dándosela de matrero,
le tira en el anca el cuero
y sigue la recorrida.

Allá en un torniquetero
un alambre cortao, ve,
seguro rascándose
lo ha cortao algún mañero;
lo arregla y sigue campero,
cerca ve un ternero echao,
de moscas está rodeao,
entonces ya lo enlazó
en el suelo lo apretó
y ya lo deja curao.

Así potrero a potrero
recorre con gran costancia,
y se dirige a la estancia
pa'ir a estaquear el cuero.
Cuando deja el colgadero
al capataz pudo ver,
entonces le hizo saber
lo que recorriendo vió,
y también le preguntó
-"A la tarde, qué hay que hacer?".

-"En el seis vamo'a juntar
despación los animales,
los echamo'a los corrales
pa'mañana vacunar";
un "hasta luego", al montar
dice el paisano modesto
pero siempre con buen gesto
y con su estampa sencilla
de ida lleva la tropilla
y va'pa matear al puesto.

Echó al corral la tropilla,
él se fue a desensillar
el montao supo bañar,
lo escurrió con la cuchilla;
se revolcó en la gramilla,
tomó agua y quedó verdeando,
el gaucho el fuego fue armando
y la pava en un costao
prontito se ha calentao
y el asao se va volando.

De pájaros una orquesta
mientras él está mateando
y cuando está churrasqueando
los perros están de fiesta.
Él se fue a dormir la siesta
y después de descansar,
se levanta pa'matear,
después va pa'la tropilla
trae otro caballo, ensilla,
y otra vez a trabajar.

Va pa'l potrero indicao,
se reunen varios mensuales
y juntan los animales
que tenían ordenao;
y cuando han encerrao,
la noche ya los abraza,
el capataz ya les pasa
órdenes pa'l otro día
un "hasta mañana" sentía
y rumbeaba pa'las casas.

Lleva otra vez la tropilla
pa´dejar uno esa noche,
cuando el día pone su broche
entonces ya desensilla;
es una vida sencilla
pero muy sacrificada
y después de la mateada
cena rendido el rural
y duerme el pobre mensual
pa'esperar otra jornada.

Más o menos describí
las costumbres del mensual,
que criollazo y servicial
en mi pago conocí,
mas yo lo saludo así
con ésta gaucha expresion
vertida del corazón
porque siempre lo almiré
y si de algo me olvidé
les voy pidiendo perdón.



Mensual de Estancia


Voy a cantarle al mensual,
porque creo y lo valoro
que es de mi tierra un tesoro
echo en la escuela rural.
Es orgullo nacional
aunque nadie lo comenta,
con heladas con tormentas
con calores y temporales,
son heroes  tradicionales
que nadie los tiene en cuenta.

 Cinco y media pone el tacho
pa no andar con apuro
y sale tranqueando al oscuro
hasta un durmiente quebracho
el sabe bien de muchacho
que tiene la obligación
de juntar leña a montón
por si algún viejo campero
no vaya a ponerle peros
porque no encendió el fogón.

El gallo con su expresión
le anuncia la madrugada
y después de una mateada
se dirige hacia el galpón
tal vez por la cerrazón
como es criollo preparao
dos silbidos ah pegao
pa llamar a la madrina
no sea que por la neblina
algún pingo se haya extraviao.

Y ensilla un bayo encerao,
mansito de pata y manos
se enorgullece el paisano
fue por él propio domao
después que pita un armao,
sale tosiendo tal vez
con la esperanza de que
como en todas las mañanas
lo salude la mucama
desde la puerta 'el chalet.

Y ya encaró pal potrero
y una idea se le atraca
cuando divisa a una vaca
que ha extrabiao a su ternero,
revisa torniqueteros
prende fuego una osamenta
y de lejos se da cuenta
que anda fallando el molino
pues la hacienda en remolino
esta balando sedienta.

Era el caño de la bebida
con totoras se ha'torao
como lo ha desatorao,
monta y se marcha enseguida
y aunque crea que se olvida
su intención es muy segura
y aunque a él nadie lo apura
por las huellas que transita
marca una cueva fresquita
rodeada por osaduras.

Y ata una liebre en los tientos
que los galgos han agarrao
y ve un alambre cortao
que lo reparó al momento;
los bolleros bien atento
revisa con gran maestría
y es tanta su picardía
que pa ver si lo patea
con pastito lo tantea
pa medir su batería.

Y como el hombre no es doctor
a un yeguariso abichao
a palabras lo ha curao
porque es muy conocedor
y así enfrentará el rigor
que impone la circunstancia,
plata no hará en abundancia
por capricho del destino
pero es orgullo argentino
y además mensual de Estancia.

Mensual de campo


Es noche todavia afuera
Pero él igual, se levanta,
A la pereza la espanta
Y enfila hacia la matera
En donde un tizón lo espera
Todo envuelto de ceniza,
Con un soplido lo atiza
Y le arrima alguna rama
Para que surja la llama
Que es justo lo que precisa.

A la pava en la ocasión
Cuando ya el agua, le ha puesto,
La acomoda con un gesto
En la hornalla del fogón
Pone yerba al cimarrón
Que apaga con agua fría
Y mientras espera el día
Que muy pronto llegará
Él preparandose irá
Para empezar la porfía.

El alba va despuntando
Y ha comenzado el ritual,
Está ensillando…! El mensual
Al flete que está esperando.
Con un silbo acomodando
Pilcha por pilcha el apero,
En un orgullo campero
Los estribos bien parejos
Y como pa´ llegar lejos
Lo cincha bien al overo.

Encima va el cojinillo
De oveja bien recortado,
Con el cinchón ajustado
Y la escena toma brillo.
Le cruza arriba el ponchillo
Que acompañará el intento
En cuanto monte contento
Y enfile pa los potreros,
Y el barbijo del sombrero
Se ajuste por que ya hay viento.

Con las cañas de unas botas
Él fabricó las maletas,
Las que a los tientos sujeta
Como poniendo una nota´.
Lleva tenaza grandota,
La chaira, el curabichera,
Que lleva por si tuviera
Que curar alguna herida
O en el lote e´ las paridas
Otro ternero naciera.

Y si le toca cuerear
Porque encontró una osamenta,
Lo hará sin tener en cuenta
Que esto le puede costar
Muy caro si al contagiar
Alguna peste pudiera;
Sin un guante que existiera
Ningún barbijo tampoco
Un peón siempre valió poco
Y lo reemplaza cualquiera.

Y seguirá la mañana
Mirando los alambrados,
Reparando si hay cortado
Un alambre…¡que macana!
Pero a él le sobran ganas
Si ve a los toros peleando
Para irlos desparramando
Con cuidado a la distancia
Luego regres'a la estancia
Ya el churrasco está esperando.

Penurias de un puestero (Valseao)


Tarde de lluvia, solitario y pienso
en tantos recuerdos que un día dejé:
primero'e febrero en un puesto solo
escribí este verso y viendo llover.

Si supiera hermano, de verdad te digo,
de sentirme solo pero no de a pie;
porque tengo flete bueno pa'las huellas
me fui a ver a mi hijo junto a mi mujer.

Te hablo'e febrero del noventa y nueve
faltaban diez meses pa'entrar al dos mil, 
decían los viejos cuando yo era chico:
"pa' estos tiempos m'hijo no ha de andar a pie"

Pero sigue amigo la vida del pobre
ande ha de haber menos, cada vez hay más,
son pocos los ricos, propietarios ellos,
que con pocos pesos a un peón lo arreglás.

Yo que de muchacho me he criao peonando,
no me asusta el pique si en él me curtí,
lo que a mí me asustan son los bajos sueldos
¿cómo hace un puestero pa'poder vivir?

De que soy campero, lo digo ande cuadre,
conozco de hacienda a la par del mejor,
he sacao terneros en vacas 'trancadas
y hasta he'cho cesárea a la par del dotor.

Casi le he quitao yo al veterinario
todo su trabajo porque lo se hacer;
y ayer salí al campo ha curar enfermos
lo enlacé a caballo, solo, lo curé.

Me quedé pensando muy emocionado,
me abracé al gateado, casi lagrimié,
cuando no valoran lo que hace un puestero
que teniendo un lazo, los bretes pa'qué...

Pero aquí te aclaro para que no digan
"que me voy por vago o me echó el patrón";
me voy por mis medios, no es porque no sirvo,
buscaré otro oficio pa'vivir mejor.

Yo quiero otra vida, como me merezco,
si ya te he contado cómo vivo hoy,
no tengo ni un medio, ni chata ni un carro,
no soy un mendigo ¡así que me voy!




El palenquero


(Pintura: Carlos Montefusco)



En toda fiesta campera
se nombra al animador,
al paisano acarriador,
al basto y a la encimera,
al que pialó puerta afuera,
al que sacó con el cuero,
al que por ser muy campero
hoy de las clinas montó,
…pero nadie le cantó
al gaucho que es palenquero.

En el palenque todo hombre
debe de estar muy atento
y no vaya a creer que es cuento,
espero nadie se asombre;
es justo que yo los nombre
porque soy su defensor
del gaucho, de su valor,
de su costumbre campera
y al palo no va cualquiera,
le aclaro al espectador.

Cuantas veces un manotón
recibiste por confiao,
como al poner el bocao
te dieron un mordiscón,
otras vece’un pisotón
te llevastes de regalo
de algún reservao muy malo,
baquiano y tironiador,
cuando corrió el atador
te peló el dedo en el palo.

Que tuvistes un descuido,
que al hombre hiciste apretar,
que no le debías largar,
que no te lo había pedido,
que pa’ qué te habrás metido
si vos no sos muy campero,
que le dejás flojo el cuero
y corrida la encimera,
y yo opino que de afuera
es fácil sacar el cuero!

Si es tradición un arreo,
una tropilla, un rebenque,
si es tradición un palenque,
una milonga, un punteo,
si es tradición un floreo,
un rancho, un pial, un fogón,
si es tradición un horcón,
un domador, un soguero…
¡Yo opino que el palenquero
honra nuestra tradición!



El poncho perdido (Gato)

(Pintura: Augusto Gomez Romero)



Una vez en un baile
Perdí mi poncho

Y una vieja me dijo
Si serás zonzo

Desde entonces visito
Todos los bailes

Que buscando y buscando
Puede que lo halle

Mi poncho es color negro
Todito blanco

Tiene los flecos verdes
Más bien rosados

Listones amarillos
Coloraditos

Donde andará mi poncho
Tan overito...


El Poncho


(Pintura: Esteban R. Garino)



Livianito en el verano,
abrigado en el invierno,
el poncho es una bandera
para los hombres del cerro.

Alba y ocaso en color
y en cada color un verso.
¡El poncho es una bandera
con un corazón adentro!

Tiene gestos de amistad,
también sabe de silencios.
Cuando se cobran ofensas
es escudo en brazo izquierdo.

Él conoce los rigores
que va sufriendo el arriero
cuando lastiman las huellas
y el rancho se halla muy lejos.

El poncho guarda las penas
en sus colores tan serios,
y sus flecos son alegres
si el gaucho viene contento.

Livianito en el verano,
abrigado en el invierno,
¡El poncho es una bandera
con un corazón adentro...!

(Tomado del libro: "Piedra sola")

miércoles, 11 de octubre de 2017

Siguiendo al Viejo Vizcacha


Arrimate aquí muchacho
y hacele óido a este consejo
sin fruncir el… entrecejo
ni demostrarme tu empacho,
no siás como cardo macho
y dejate de… amolar;
que si sabés cabrestiar
te yevaré con pacencia
al campo de la esperencia
ande te has de mejorar.

Si te sentís ‘picaflor’
-ahugá tu canto chingolo-
porque’so de cuerpiar solo
es triste y agurridor,
pero si un sentido amor
el corazón t’embozala
procurá ser como tala
porque’s como cosa escrita
que la mansa potranquita
risulta indispués baguala.

Cuando salgás a tropiar
yevá a más de un güen sobeo,
un pingo, que’n un rodeo
sea sin yel, pa’ güelpiar
y cuando tengas que armar
cama, si es en campo abierto
buscá suelo discubierto
y siempre pa’ tu fijeza,
que dé al viento la cabeza
y dormí pero… a lo tuerto.

Si te dá por ser cantor
sacale el cuerpo a la caña
porque briyo que s’empaña
pierde su primer color,
cantá y sé calculador
pa’ en jamás causar enojos
no dés discanso a tus ojos
pa’ vichar si hay complacencia
y hacé que la concurrencia
quede alegre y con antojos.

Si te agarra la sonsera
dir a un juego, estate alerta
y lo más cerca ‘e la puerta
por lo que’l diablo pudiera,
acomodate a la espera
y si engorda el tirador
apartá, que es lo mejor
y ande la suerte se cuaja
mucho más que a la baraja
ponele ojo al tayador.

En las riuniones portate
lo mejor que siás capaz
y cuando hablan los demás
si son mayores, cayate,
tratá de romperte’l mate
que’l saber, es conveniente
y si se arma dirrepente
una de a pie echate a un lao,
que más que con ser mentao
se gana con ser prudente.

No te hagas a las diabluras
y en jamás guapiés de lujo
que de la cárcel no trujo
ninguno, más que amarguras,
no mezquines tus dulzuras
al que trata de ampararse,
que aunqu’es preciso cuidarse
del que’s de mal proceder,
es siempre güeno tener
amigos en quien confiarse.

No apadrinés al caudiyo
porque trái el mal querer
y a la larga… no hay que hacer
le dá trabajo al cuchiyo,
sé blando como lomiyo
ande veas necesidá,
y en la güeya ‘e la verdá
seguí tranquiando parejo
y ansí yegarás a viejo
tranquilo y en libertá.

(Ca. 1936)