jueves, 22 de junio de 2017

Soltando mis penas (Triste campero)


(Pintura: Molina Campos)



No te extrañe mi canto, buey barcino,
que pa’ burla ‘e mis penas yo lo suelto
pa’ que vague tristón como un lamento,
por estas soledades del camino.
La, la, la ra, la, la, la
la, la, la ra, la, la, la
la, la, la ra la, la, la, la, ra.
Huella, huella, huella, buey.

Es triste mi sufrir, mas no lo siento,
y si canto mi pena o mi alegría
ave soy que se queja con el día
pa’ olvidar en la noche su tormento.

Soy triste como vos, mi buey cansino,
y curtido a guascazos por la suerte
no me importa más la vida que la muerte
y me río también de mi destino.

Y la llevo prendida al alma mía
en el hondo recuerdo de mis penas.
¡Alabado el Señor! ¡Si era tan buena!
que la siento y la lloro todavía.


El dolor del gaucho (Tango canción criollo)



Era verdad con razón,
yo sentí cuando volvía,
de una pena negra y fría
me enlutaba el corazón.
Un Presagio de traición,
presentimiento sombrío,
anidó en el pecho mío
cuando al volver a sus brazos
sentí romperse en pedazos
al ver el rancho vacío.

El viento su nombre,
de nuevo decía
y me la llevaron
por llamarse mía;
dolió su recuerdo
igual que una herida,
lo mismo que un sueño
salió de mi vida.

Yo la adoré y se me fue
sin que yo supiera dónde,
la llamo y no me responde
la prenda que era mi fe;
ya nunca la encontraré
como la encontré aquél día
cuando sentí que venía
le abrí del rancho la puerta...
Ahura pa'mi es una muerta
yo una tapera vacía.

El viento su nombre,
de nuevo decía
y me la llevaron
por llamarse mía;
dolió su recuerdo
igual que una herida,
lo mismo que un sueño
salió de mi vida.

miércoles, 21 de junio de 2017

Tradición (Tango criollo)




Bebió su giniebra,
templó su instrumento;
y del viejo criollo
se oyó este lamento:

"La carreta cabeciando,
de la tradición que pasa,
va llevando a nuestra raza
porque alguien la viene echando".
Rechine el eje salando
la plegaria del vencido;
mientras su poncho el olvido
tiende, rezando un adiós.

Tiempos del ayer
cuando el guitarrear
era suave melodía.
¡Quien pudiera oir
el contrapuntiar
en alguna pulpería!.
Ya no se escucha en los ranchos
los dulces vidalitas
hoy le graznan los caranchos
a el  hombre del chiripá .

Alta el ala del sombrero
con la frente en las estrellas,
siguiendo quizás que güellas
se perdió por el sendero.
¡Al gaucho, lo había, el pampero,
del progreso desbocao;
arrancó del encordao
su vidalita postrera
y rumbiando campo afuera
entuavía no ha regresado!

Cayó como cain los fuertes
el tiempo aquel lo llevó la muerte,
se fue llevando en los tientos
su corazón por los cuatro vientos.
Dejó la vincha y el lazo;
y el mancarrón lo llevó al ocaso
y de dolor, como una protesta,
sobre un ombú, la luna lloró.

Tiempo del ayer,
cuando el guitarrear,
era suave melodía.
¡Quien pudiera oir
el contrapuntiar
en alguna pulpería !
Ya no se escuchan en los ranchos
la dulce vidalitá;
hoy le graznan los caranchos
Al hombre del chiripá".
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Bebió su giniebra,
templó su instrumento;
y del viejo criollo
se oyó este lamento.

Mi Azucena (Valseao)


Hay en la pampa dormida una flor,
que es causa de mi dolor.
Feliz quien pueda en su pecho anidar
para vivir y soñar.
Blanca azucena que un día
mi corazón te albergó
y en tus ojos luceros que son
encendiste mi pasión.

Con cuanto amor
suave y gentil
vengo a cantarte hasta aquí
para saciar la sed de amar,
que en la llanura sentí.
Tú eres mi sol, yo tu zorzal,
que en una aurora triunfal
doy mi plegaria de amor que hilvané
en mis trinos de dicha y placer.

Si tú quisieras, divina mujer,
flor que perfumas mi ser
yo tengo un nido celeste de amor
que nos espera a los dos.
Ven hacia mí ¡vida mía!
Ven a ocupar ese edén.
Que yo ser tuyo te juro y ser fiel
para que sueñes en él.

Contramarca (Tango criollo)



En la larga siembra de mis años,
medio indio pa' l querer,
siempre fui esquivando los zarpazos del amor,
pero en mi camino te cruzaste
y esa tarde, pa' dolor,
con tus ojos criollos me chusiaste.
Y al yugo del cariño
me fui de lleno,
chasquiándome por güeno,
confiau y noble,
sintiéndome más pobre
que las arañas
dispués que por tus mañas
caí bajo tu pial...

China cruel, ¿a qué has venido?
¿Qué buscás en este rancho?
Si pa' mí fuiste al olvido
y vive ya más ancho
mi gaucho corazón
y esa flor que mi cuchillo
te marcó bien merecida,
la llevarás, luciendo en el carriyo
pa' que nunca en la vida
olvides tu traición.

En el viejo pértigo de mi alma
no te vengas a enredar.
Tenés contramarca. Sos ajena a este corral.
Con que andá apurándote las tabas
pa' tu bien o pa' tu mal
y perdete en el potrero donde estabas.
Con un botón pa' muestra
tengo bastante
y soy de mucho aguante
pa' caer de nuevo.
De juro, te lo ruego,
que al lau del tigre
es fácil que peligren
las zorras como vos.

China cruel, ¿a qué has venido?
¿Qué buscás en este rancho?
Si pa' mí fuiste al olvido
y vive ya más ancho
mi gaucho corazón
y esa flor que mi cuchillo
te marcó bien merecida,
la llevarás, luciendo en el carriyo
pa' que nunca en la vida
olvides tu traición.


Desencanto


(Pintura: Carlos Montefusco)


Me retiro, no hay que ver,
al ñudo son sus halagos,
estos ya no son mis pagos,
los pagos que dejé ayer.
Ansiaba, amigo, golver
pa’ ver mis viejas taperas,
y me hayo con puras eras,
y puras tierras aradas,
y paisanas remangadas
cuidando las sementeras.

¡La gran flauta, que dolor
ver negrear esas cuchiyas
ande antes vide tropiyas
de baguales de mi flor,
hoy solo el guay arador,
el mancarrón aguatero,
el criollito… majorero
que come gofio a puñaos,
y chanchos enchiqueraos
que jieden de lo más fiero.
Los que fueron gramiyales
que daban gusto a los ojos,
se han convertido en rastrojos
tuitos yenos de abrojales;
no hay mangueras ni corrales,
pero no falta el chiquero,
ni el galpón, ni el gayinero,
ni siyas en las cocinas,
porque, ¡ahijuna! hasta las chinas
cambiaron de asentadero.

¿Chinas dije? pues reculo
la espresión; aura el embraje
ha cambiao hasta el pelaje
con ladino disimulo;
¡compañero, hay cada rulo!
¡cada frente de cuajada!
¡cada megiya rosada
como pintada por Dios
con carmín, polvos de arroz
y cebo de riñonada!...

Nada, ¡a volar, a volar!
ni estos mis pagos han sido,
ni el que como yo los vido
los golverá a ricordar.
Voy ande pueda pulpiar
y amañar un redomón,
ande alegren un jogón
gauchos que digan primores,
y hembras que envidien amores
al cebar un cimarrón.

Pa'qué (Candiles)




Nací como los pumas en los pajales
... me crié campiando rumbos de loma en loma
y le robé los trinos a los zorzales
enredaos en cimbrones de las bordonas.

Las rosadas auroras de cada día
adornaron mis sueños desde muchacho
y escribí las primeras estrofas mías
a facón en el tronco de los lapachos.

Muy temprano por cierto me despertaron
los gritos de mandato de mi destino
y locas inquietudes que me tentaron
a pisar las culebras de los caminos.

Y enristrando mi pluma como una lanza
a corazón y brazo me abrí salida
y en el criollo incansable de mi esperanza
en busca de horizontes dientré en la vida.

Y en la vida, mis sueños dejé dispersos
a cambio de experiencias y de dolores,
dolores que en mi pecho se hicieron versos,
y versos que en mis labios se hicieron flores.

Y adorné mi guitarra con mis quereres
y la cinta sonora de su armonía
y libé en los pimpollos de las mujeres
pal camoatí sabroso de mi poesía.

He rendido a mis sueños caro tributo;
aura que nu'hay remedio lo he comprendido...
cultivé mi cerebro pa dar su fruto
y aprendí los caminos pa'andar perdido.

Aura que el desengaño corrió la venda
que apretaba mis ojos como una garra
veo sólo seis cuerdas como seis sendas
que me guían al fondo de mi guitarra.




¡Por eso me mamo!


(Pintura: Speroni)



¡Ahí van mis riales, pulpero,
eche giñebra hasta el borde;
tengo algo en el garguero
y pa que el maula no estorbe
al que llevo en el costao,
quiero ahogarlo con giñebra...
Es mi dolor de una hebra,
que sólo duerme ¡mamao!

¡No me mamé, madre mía!
cuando la perdí a usté,
ni tampoco me mamé
al dirse mi china un día!
Pero hoy sí, quiero curarme
con esa agüita que quema;
pa que ella pueda pialarme
del alma esta honda pena.
..........................................

Corrió mi flete el domingo,
¡Jué luz en el entrevero!
Pero Mandinga, ¡aparcero!
lo hizo rodar a mi pingo.
Quedó arrollao en el suelo
el crédito'e la cuadrera...
Demás se me hizo el consuelo
de tanta gente pueblera.

Lléneme otra vez el vaso
que este zonzo e' corazón
quiere pialar la intención
de llorar por mi ¡Picazo!
¡Pobrecito! ¡Si aún lo veo
diciéndome con los ojos:
"¡Velay que he rodao feo
pa'cáir entre los abrojos!"
..............................................

¡Cuánto dolor pa' un momento!
Yo lo mandé a despenar;
y un facón logró apagar
su tremendo sufrimiento!
Es por eso que hoy me mamo...
Sirva giñebra hasta el borde,
pa'que el corazón no estorbe
queriéndome armar la mano.

martes, 20 de junio de 2017

El pocero



Antes que empiece a aclarar
y mateando un buen rato,
pasamo'un momento grato,
meta bolaso, al viajar;
mas cuando quiso pintar
un nuevo día, el Divino,
ladeándonos del camino
llegamos a lo de Sequeira,
junto con Oscar Pereyra
p'arreglarles un molino.

Saludamos al puestero
de la estancia "La Tormenta",
bajando las herramientas,
despacito "el pocero".
Varias llaves, compañero,
que utiliza al trabajar,
ni bien pudo acomodar
las sogas en la roldana,
se preparó un alma humana
en la hamaca pa'bajar.

Y ya en la boca del pozo,
decidido a comenzar
suele su vida arriesgar
en su trabajo riesgoso;
sabe que es muy peligroso
y toma la precaución,
necesaria en la ocasión
pues al hacerlo, paisano,
deja su vida en las manos
de quien lo baja, su peón.

Llega al fondo y del morral,
saca una llave de boca
aunque la distancia es poca,
al agua, desarma igual.
Casi todo está normal
y el hombre conocedor
al cilindro sin error
lo comienza a levantar,
para la suela cambiar
y limpiar el chupador.

Bajó, armó nuevamente,
y lista la cañería
subió y "hasta otro día"
se despidió muy sonriente.
No lo borro de mi mente
pues lo almiré como peón,
fue mi maestro y patrón,
fue mi guía en mis inicios,
y hoy recorro con mi oficio
de pocero, la región.



Bandera de mi Argentina



Bandera de mi argentina,
Bandera celeste y blanca
desde el llano a la sierra,
de los andes hasta el plata.
Bandera sos sur y norte
sos la nieve y sos la Quiaca;
en Misiones, yerbatales
ríos selvas, cataratas,
el chamamé correntino,
la chamarrita entreriana.

Bandera flameás tan linda
en Salta, en Catamarca,
Córdoba, Jujuy, La Rioja,
Tucumán: ingenio y chayas;
chacarera de Santiago,
Chaco: algodón y hachas,
indios tobas en Formosa,
Santa Fe: leche y vacas,
San Juan, San Luis y Mendoza,
con buen vino y tonadas.

Bandera sos Río Negro,
que'l valle regando pasa,
Neuquén en la cordillera
nieves, piñones,montañas,
la patagonia meseta,
vientos coirones y lanas,
Tierra del Fuego y Chubut,
Santa Cruz, chorrillos canta,
flameas tan linda Bandera
en la Antártida helada.

Bandera sos la milonga
de Buenos Aires y La Pampa,
sos corcovo , sos chasquido
sos triunfo y sos payada
sos la sangre que en Malvinas,
un Argentino dejara,
en un pedazo de tierra
de nuestra gloriosa patria;
por vos ofrezco mi vida
BANDERA CELESTE Y BLANCA.